miércoles, 19 de agosto de 2009

antiguas instalaciones peñarroya

Hablar de Peñarroya es hacerlo sobre uno de los grandes referentes de la historia
económica española o, si se prefiere, de esa otra economía paralela (dual diría
Nicolás Sánchez-Albornoz) que, basada en la inversión extranjera, desarrolló un
dinamismo y unos niveles de capitalización difíciles de encontrar en el panorama
empresarial español desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX.


Las actividades de esta empresa se enmarcan inicialmente en el sector del
plomo, uno de los más activos del panorama industrial español de la época, que
se caracterizó por una cierta dispersión y el minifundismo en la mayor parte de
las explotaciones. No obstante, este último elemento no le impidió acumular un
peso importantísimo en la estructura económica del sudeste de la península y de
las provincias de Ciudad Real, Córdoba, Badajoz y Jaén, y representar una parte
fundamental en el total de las exportaciones españolas.

En este contexto, la peculiaridad de esta sociedad residió en su capacidad de mantener, desde unos orígenes más bien modestos, un crecimiento sostenido y continuo,
basado en la acumulación de activos y la diversificación productiva.
Un proceso que le llevó a acaparar la práctica totalidad de los activos rentables, mineros e industriales, del ramo, a alcanzar el primer puesto en el ranking de las empresas industriales radicadas en España por activos y a convertirse en una empresa multinacional a todos los efectos con posterioridad a la Primera Guerra Mundial.
Esta progresión contrasta con la crisis generalizada que vivió el plomo español en esos años, fruto del agotamiento paulatino de las menas y la creciente competencia internacional.

Estas instalaciones actualmente propiedad del ayuntamiento estan en fase de reconstrucción para la construccion del futuro palacio de exposiciones y congresos y como escenario de esta acción se utilizará la antigua Central Termoeléctrica de Peñarroya.


El proyecto consiste en la rehabilitación de la nave principal (la propia central térmica, donde se albergan las turbinas), como espacio idóneo para el Palacio de Congresos y Exposiciones.



En el exterior se albergarán espacios de aparcamiento, zonas ajardinadas y áreas peatonales con el fin de crear un espacio adecuado y agradable.


Talleres de mantenimiento.



Maquina en la entrada del futuro centro de informacion.

Lavadero central de Peñarroya

Antigua tolva de carbón